Manchas de barro – Crónica Rallye La Nucía por Esteban Vallín

“No vuelvas de la batalla sin las botas enlodadas,

no vuelvas  sin decir que casi has muerto,

no vuelvas sin las heridas abiertas,

sin las manos sucias,

Sin el Corazón caliente”

Sirvan estos versos del poeta Del la Ponte como alegoría de lo que nos ha costado lo conseguido en Alicante.

Seis Victorias, un segundo, un tercero y una pared en 9 carreras. Podría parecer que ha sido fácil, pero os puedo asegurar que no. Hemos corrido contra grandísimos pilotos, rápidos, seguros, con unas grandes dotes para pilotar, y muchas ganas de comerse el mundo. Pero a todos ellos les hemos puesto las cosas muy difíciles, mucho más de lo que pensaban… Y no ha sido por tener más talento que ninguno de ellos, no. Ha sido  por pura determinación, por reflexionar constantemente qué hacemos bien y qué hacemos mal, porque siempre hay cosas que se pueden hacer mejor. Y porque gracias a la fe de Borja, y al trabajo de David Nafría y Vittorio Caneva, hemos dado este año un gran paso adelante en competitividad, en ritmo, y en control de carrera.

Nada es gratis, y esta temporada menos. Hemos gastado energía, hemos gastado tiempo, hemos vivido por y para vencer este campeonato. Porque nuestros rivales así lo exigían. Porque nuestra marca así lo merecía. Y porque para eso estábamos aquí.

Pero no ha venido rodado, dos errores en las islas nos hicieron volver de allí dando la falsa sensación de que no podríamos estar delante. Pero no era el feeling que Odri y yo teníamos: Sabíamos que en Las Palmas y Adeje habíamos cometido errores, de ruedas, de reglajes, etc. Pero teníamos la confianza, la fe, de que esa no sería la tónica. Seis victorias después, está claro que teníamos razón.  No cambiaría nada de lo hecho hasta aquí, ni tan siquiera el malentendido con la ubicación de una pared en el Princesa, porque gracias a ese ansia de mejorar aún tenemos opciones matemáticas de ganar el Trofeo para vehículos Fia.

La Nucía suponía volver a unos tramos que siempre me gustaron, que corrí en multitud de ocasiones, y a los que tenía muchas ganas de regresar. Pelear por la victoria no era el objetivo,  ganar el campeonato ocupaba su lugar. Pero el rally se nos fué poniendo a tiro, y ya puestos, qué mejor manera de celebrar el título que con victoria en el rally. Primer rally ganado cumplidos los 41. Y seguimos para bingo…

Ultimo tramo finalizado, Campeones del Trofeo R2, y Borja Campeón del Trofeo de Copilotos de Vehículos Fia. Un susurro aparece en mi cabeza, y va ganando volumen, primero por debajo del ruido del Adam en el enlace, luego a la par y luego por encima… era Música! Los Dire Straits! En mi cabeza ya sólo se escuchaba la Strato roja de Knopfler y…

“We´re the Sultans. We´re the Sultans of Swing!”